
“Aunque ninguna palabra salga de mi boca por meses, debes saber que por siempre te querré” una frase que llenó de emoción de la hermosa pequeña, era lo más hermoso que había escuchado en su vida. Comenzó una relación con aquella persona que le dedicó tan hermosas palabras y le declamó tan hermoso poema “Corazón Coraza” del mejor poeta de los últimos años, Mario Bennedetti. Fueron amigos por toda su vida, desde que nacieron aprendieron a convivir juntos, por lo que no debían pasar por el proceso de integrar una persona a su vida. Vivieron los momentos más felices de su vida, pasaron los más hermosos meses de su corta existencia, pero no todo es para siempre. Vacaciones, temporada hecha para pasar tiempo con quien más deseas, sin embargo esta pequeña señorita debería alejarse de su pareja, sólo era una semana, una corta semana en la que no ocurriría nada fuera de lo normal, luego podrían volver a estar juntos. Antes de que la mujer se fuera de la ciudad, su pareja le cantó una hermosa canción, una canción que demostraba en todo su esplendor lo que sentía por ella, además de que era a la única persona que le ha podido demostrar todo su potencial en el canto debido a su inservible timidez. Habían transcurrido 3 días desde que la pequeña se fue a de la ciudad, el hombre recibe un llamado ¿Quién será? Era una mujer, una mujer que lloraba, a él nunca le gustó oír el llanto de las mujeres, era su peor castigo, esta mujer le decía “Mi hija, falleció en un accidente”, ¿era una broma de mal gusto? Pues no lo era, su pareja y tan apreciado tesoro había desaparecido de la faz de la tierra dejándolo solo. Le costó semanas o quizá meses asimilar que lo más perfecto del mundo, ya no le pertenecía a él ni a nadie, había desaparecido del mundo. Aún creía que si iba a su casa podía encontrarla, aún creía que iba a poder encontrarla en su sala, en su patio, en el parque en cualquier parte, pero ya no era así, se había ido y ya no volvería nunca más. Leyó las canciones que alguna vez le cantó, leyó las frases que sólo invento para ella y leyó los poemas que alguna vez le declamó, su vida cambió totalmente. Pasaron dos años y recién puede asumir por completo aquella perdida, gracias a la ayuda de una de sus mejores amigas. Lo único que queda en la historia de esta pareja es un “Por siempre en mi corazón”.
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